miércoles, 6 de diciembre de 2017

"Todo es posible"

No hace mucho que leí "Me llamo Lucy Barton" una novela intimista sobre los orígenes de una escritora de un pequeño pueblo del Medio Oeste, y que me dejó muy buenas sensaciones. Hoy os traigo mis impresiones de "Todo es posible" una serie de historias sobre los personajes que la conocieron.
Nº de páginas: 288 págs.
Editorial: DUOMO EDITORIAL
ISBN: 9788416634828
P.V.P 17,80€

Elizabeth Strout nació en Maine, pero desde hace años reside en Nueva York. Es la autora de Olive Kitteridge, novela por la que obtuvo el Premio Pulitzer y el Premi Llibreter, Los hermanos Burgess, Abide with Me y Amy e Isabelle, que fue galardonada con el Art Seidenbaum Award de Los Angeles Times a la primera obra de ficción y el Heartland Prize del Chicago Tribune. También ha sido finalista del Premio PEN/Faulkner y el Premio Orange de Inglaterra. Sus relatos se han publicado en varias revistas, como The New Yorker y O, The Oprah Magazine.

Sinopsis:

Una novela sobre el eterno sueño de ser comprendidos. Una famosa escritora vuelve al Medio Oeste americano, a la ciudad de su infancia, y desencadena una serie de historias narradas por aquellos que la conocieron: recuerdos de soledad y condescendencia, sutiles y poderosos sentimientos; y el siempre creciente abismo entre el desear y el tener.

Mis Impresiones:

No hace mucho que leí “Me llamo Lucy Barton”… una historia desgarradora que nos hablaba de una infancia de miseria y pobreza en Amgash, Illinois, y que surgía entre los silencios de una habitación de hospital. Yo no considero que “Todo es posible” sea una segunda parte de aquella novela, aunque sí recomiendo haberla leído antes, más bien diría que es una historia que la complementa, una serie de relatos que amplían el universo Amgash y el de algunos de los nombres que surgieron en aquella habitación y que entonces nos parecieron intranscendentes dentro de la historia.

Lucy Barton abandonó Amgash para estudiar y trasladarse a Nueva York donde se ha convertido en una escritora de éxito y acaba de publicar una nueva novela, un hecho que imperceptiblemente desencadena una serie de sentimientos en sus hermanos y en algunos de sus vecinos, convertidos aquí en protagonistas de esta nueva novela donde a través de pequeñas pinceladas, conversaciones triviales y momentos anecdóticos narrados con el estilo propio que caracteriza a la autora, nos permite comprender a esa comunidad a la que pertenecen. Relatos sencillos que encierran un mensaje de positivismo y profundas reflexiones sobre la vida que continúa irremediablemente al margen de desdichas y renuncias… también, en ese rincón apartado del medio oeste.

Inicia esta serie de relatos la historia de Tommy Guptill, que tras perder su vaquería en un incendio, consiguió salir adelante trabajando como conserje en el colegio de Amgash. Tommy aún recuerda a Lucy Barton, aquella niña callada y rodeada de libros que se quedaba en el aula después de clase, y suele visitar a su hermano en la destartalada casa familiar en la que vivieron 

Conoceremos a Patty Nicely, orientadora de secundaria en el colegio en el que estudia la sobrina de Lucy, una mujer con sobrepeso de la que se mofan sus alumnos, marcada por los traumas del pasado. Otro relato con la historia de su hermana Linda, nos ampliará el destino de aquellas guapas chicas Nicely de la que hablaban Lucy y su madre durante su estancia en el hospital; La historia de Charlie, un hombre perdido e incapaz de expresar sus sentimientos tras su paso por Vietnam; El reencuentro de los hermanos Barton, distanciados por el exilio y la distancia que impuso Lucy; La historia de Mary Mumford y el reencuentro con su hija Angelina después de abandonar a su familia para vivir su propia vida tras años de silencio y abnegada entrega a su familia, la de Dottie, regentando un pequeño hostal y acogiendo a sus huéspedes con simpatía y bondad, para no repetir la ignominia con la que la trataron en su juventud o la de su hermano Abel que como Lucy dejó atrás el pasado pero no sus recuerdos de aquellos años de hambre y vergüenza... serán algunos de los 9 relatos que encontraremos en “Todo es posible”, un conjunto de historias conectadas entre sí a través de los tenues lazos que se establecen entre los miembros de una comunidad cerrada del Medio Oeste y en la que se ponen de relieve algunos temas como son la fe, las relaciones familiares, los traumas, la pobreza o las adversidades de la vida… pero con un mensaje de positivismo tan significativo como el mismo título de la novela.

Narrada con un estilo propio, depurado al extremo y que roza lo anecdótico, con una prosa sencilla y contenida, la autora abre brechas por donde un lector paciente puede escarbar y reflexionar sobre cada personaje, ir más allá de esa simple narración, para comprender sus vidas y el entorno al que pertenecen.

En definitiva, “Todo es posible” es una novela compuesta por 9 relatos que amplían el universo en el que vivió Lucy Barton, una novela intimista y de aparente simplicidad, que consigue trasmitir al lector la profundidad de cada una de sus historias y personajes. Sin embargo no creo que sea una novela para todo el mundo, pero si habéis leído “Me llamo Lucy Barton” y os gustó, esta es una novela complementaria e indispensable que os recomiendo.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

"Un Rincón del Mundo"

Hace más de dos años que leí "El tren de los huérfanos", una novela que estuvo entre mis mejores lecturas del 2015 y por ello, tenía especial interés en volver a leer algo de la misma autora. Hoy os traigo mis impresiones de "Un rincón del mundo".
Nº de páginas: 296 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: S.A. EDICIONES B
ISBN: 9788466662208
P.V.P 18.00€

Christina Baker Kline es novelista, ensayista y editora. Nació en Cambridge, Inglaterra y se educó primero allí y luego en el sur de Estados Unidos y en Maine. Sus ensayos, artículos y reseñas han aparecido en medios como el San Francisco Chronicle, More y Psychology Today. Su novela "El tren de los huérfanos" publicada por Ediciones B en 2015, ocupó el número uno en las listas de libros más vendidos del New York times. Vive en una vieja casa en Montlcair, Nueva Jersey, con su marido y tres hijos.

Sinopsis:

Para Christina Olson, el mundo se reducía al lugar donde había nacido: la granja familiar en Cushing, un pequeño pueblo costero de Maine. Aquejada por una enfermedad que le producía una creciente incapacidad, parecía destinada a una vida limitada. Sin embargo, durante más de dos décadas Christina fue la inspiración del artista Andrew Wyeth, quien la retrató en uno de los cuadros más conocidos del siglo XX en Estados Unidos.

Mis Impresiones:

Hace ya dos años largos que leí “El tren de los huérfanos”, una historia de ficción sobre unos hechos reales conmovedores y desconocidos para mí, en la que además, se apreciaba el gran talento narrativo de la autora. Así que cuando supe de su nueva novela, no lo dudé ni un momento, y más aún, cuando supe que en esta historia ficcionaba la vida de una mujer que inspiró la obra de uno de los pintores realistas más reconocidos en EEUU: Andrew Wyetch. Soy aficionada a la pintura, pero me gustan más los impresionistas y a este autor solo lo conocía por referencias, pero aún así, consideré que esta novela también tenía ingredientes atractivos para interesarme por ella.  Sin embargo, la novela ha supuesto una pequeña decepción, no ha llegado a emocionarme como lo hizo “El tren de los huérfanos”.

La novela está estructurada en siete partes tituladas que incluyen dos capítulos que siguen dos hilos temporales:

-En 1939 Betsy James, una joven que veranea en Maine y desde los 9 años visita a Christina Olson en su decadente granja familiar, se acerca a verla con su prometido: Andrew Wyetch, el hijo de N.C Wyeth, el famoso ilustrador de “La isla del tesoro”. El joven es pintor, y fascinado por la luz del lugar, comienza a realizar un bosquejo de la casa. A partir de entonces y hasta 1948, Andrew acudirá todos los veranos para pintar rincones de la granja, que quedará inmortalizada en su obra. 

“Hay algo en este lugar (…) Tengo la sensación de que podría estar pintándolo diez años y nunca me cansaría.”

-En el otro hilo temporal, nos trasladamos a 1896 para adentrarnos en el mundo de Christina Olson, una mujer con una enfermedad degenerativa descendiente de los Hathorn de Masschusetts, una estirpe de marinos emparentados con el juez de los juicios de brujas en Salem y de los que, según su abuela Memey, ha heredado el espíritu de hierro y la voluntad perseverante de la familia.

Con una prosa sencilla y cuidada y un desarrollo de la historia que imprime a la novela un tono bucólico y pausado, iremos tirando de ambos hilos temporales narrados en primera persona a través de la voz narrativa de Christina. Ella nos contará su historia remontándose a sus orígenes familiares, su enfermedad, su tenacidad para seguir realizando las tareas de la granja o jugar con los otros niños, sus años escolares, su pasión por los poemas de Emily Dickinson, su desilusión al no permitirle seguir estudiando para ser maestra, su primer amor, sus desilusiones… Todo será contado según la perspectiva de Christina, y año tras año, estación tras estación, junto a las labores propias de una granja, iremos conociendo y sorprendiéndonos con este personaje y su entorno, una casa decadente sin agua corriente que sus antepasados utilizaron como hostal, pero que languidece con el paso de los años al igual que sus habitantes.
En cambio en el otro hilo temporal, en la parte de la historia en la que el pintor entra en sus vidas, apenas pasa nada, más allá de las idas y venidas de Andy para pintar diferentes bocetos de la casa, de Christina o de su hermano (y que si buscamos en la obra del autor podemos reconocer fácilmente), no ocurre nada relevante, quizás con otra voz narrativa que nos permitiera conocer a Christina desde otra perspectiva, y sobre todo conocer a Andrew Wyetch, la novela me hubiera causado una sensación diferente, pero creo que la intención de la autora no era conocer al autor de los cuadros si no sus obras, lo que le inspiró y quiso reflejar en sus pinturas... y eso sí es algo que la autora ha conseguido trasmitir. 

Por ello, Christina es el único personaje bien dibujado de la novela y el único que conoceremos en profundidad, y sin embargo, es un personaje que me ha trasmitido sensaciones muy contradictorias con el devenir de su historia, la compasión inicial, e incluso la admiración que he sentido al inicio de la novela por su tenacidad, se transforma en terquedad con el paso del tiempo y la convierte en un ser egoísta que me ha confundido, y con el que supongo, la autora ha querido reflejar la amargura que ha ido envenenando su existencia anclada a ese lugar.

En definitiva,Un rincón del mundo” es una novela de ficción histórica sobre la mujer y el lugar que inspiró gran parte de la obra del pintor Andrew Wyeth, una novela con un toque costumbrista, de ritmo pausado y tono bucólico que no ha conseguido emocionarme ni trasmitirme mucho más de lo que refleja la obra del autor.

viernes, 24 de noviembre de 2017

"La Caricia de la Bestia"

Cuando leí la sinopsis de esta novela, decidí arriesgarme, tenía la corazonada de que detrás de ese gancho inicial no se escondía una novela de terror ni nada parecido sino una novela policíaca con unos protagonistas peculiares. Hoy os traigo mis impresiones de "La Caricia de la Bestia":
Nº de páginas: 440 págs.
Encuadernación: Tapa blanda
Editorial: S.L.U. ESPASA LIBROS
ISBN: 9788467050424
P.V.P 19.90


Cristina C. Pombo (Ourense, 1977) estudió música, filología y arte dramático, completando su formación con un máster en Creatividad y Guión Audiovisual.
Ha trabajado como copy, directora artística, profesora, traductora y guionista de televisión. Colabora con sus artículos en medios como La Región o Pikara Magazine. En la actualidad compagina la docencia de letras y música con la escritura de novelas.

Sinopsis:

Una pareja de adolescentes disfruta de sus primeros escarceos amorosos en un bosque solitario en el sur, cuando, de repente, son brutalmente atacados por un ser de una fuerza sobrenatural y aspecto vagamente humano que deja en coma al muchacho antes de que la chica consiga hacerlo huir. En su declaración, ella sostiene que el agresor es un zombi.

La inspectora Laura Tébar es la encargada de la investigación. Se trata de una profesional de 55 años, solitaria, brillante, con un carácter temible y un pasado extremadamente doloroso con errores imposibles de remediar. Se la respeta, pero no despierta ningún aprecio. Cuando la conocemos, acaba de verse obligada a prescindir de su subordinada y la única persona en la que confía, la subinspectora Elena Diéguez, a la que sustituye David Merino, «Cons», un joven intuitivo y motivado. Los dos no pueden ser más opuestos y no tardan en chocar. A través de toda la novela, el lector asistirá a un auténtico tour de force entre ambos personajes, que pasarán lo suyo antes de permitirse el mínimo respeto mutuo que les permita colaborar y enfrentarse a unos seres tan misteriosos como violentos, que atacan desde lo más profundo del bosque, parecen invulnerables y desaparecen sin dejar rastro.

Mis Impresiones:

Pues como he dicho al inicio, tuve una corazonada con esta novela y no hice mucho caso a la parte de la sinopsis que habla de un ataque zombi… A mí lo que me llamó la atención fue lo que se mencionaba de los protagonistas, y algo me decía que me iba a encontrar con unas personalidades interesantes y un tándem bastante peculiar… Sí, me arriesgué, pero mis intuiciones fueron acertadas.
Por eso lo primero que quiero decir es que si habéis descartado, o incluso al revés, si tenéis en el punto de mira esta historia por el tema zombi, olvidaros de ello. Se trata de una novela policíaca, nada del tipo Walking Dead . 

Dos jóvenes se adentran en el bosque para tener un rato de intimidad y son atacados por  un joven que aparece de la nada y ataca al chico mordiéndole en la cara (pág. 17). La joven que ha conseguido huir, afirma que era un zombi, tenía una expresión asesina, una fuerza sobre humana y a pesar de golpearle con una barra de hierro, no siente ni reacciona al dolor.

Tras la baja laboral de su compañera, a la inspectora Laura Tébar le asignan a su cargo a Dávid Merino Sánchez, un joven recién llegado de la comisaria de Mundaka, con aspecto desaliñado, pelo a lo jarrai, rasta en la nuca, forro polar y botas de montaña, al que apodan “El Cons”, y  por el que de primeras, siente cierto rechazo. Su relación no comienza con buen pie, pero a pesar de sus diferencias, coinciden en que el caso se resolverá si descubren quién era el atacante, y cómo y el por qué ha llegado hasta ese lugar lejano y deshabitado de la Sierra de Grazalema, aunque David, más joven y de mente más abierta que la inspectora, considerará el caso desde una explicación más científica del término Zombie, lo que le traerá algunas complicaciones con sus superiores.

Estructurada en cuatro partes que engloban los 88 capítulos de muy corta extensión, la novela desarrolla una investigación policial bien hilvanada y muy coherente a pesar de partir de una premisa tan irracional como es un ataque zombi, algo que más o menos mi mente lógica esperaba, y que por lo tanto no me ha sorprendido, a pesar de no acertar en mis suposiciones y descubrir en google la veracidad de todo lo expuesto.

Pero lo que más me ha gustado sin duda de la novela han sido los personajes, dos policías de personalidades tan diferentes, bien perfilados, y la curiosa relación que va estableciéndose entre ellos a partir de ese rechazo y diferencias iniciales.

Laura Tébar es una mujer fría, mordaz, dura, que mantiene a raya las emociones y marca las distancias con los que la rodean, ha sobrepasado los 50 y la edad ha empezado a pasarle factura en sus rodillas, y mantiene una relación, sin ataduras ni afectos, en semanas alternas y en hostales de las afueras, con un joven al que conoció en una investigación. Una mujer fría, que tiene “cierto” comportamiento extraño que intriga al lector, y cuya vida y circunstancias actuales entenderemos al ir avanzando en la lectura.

En cambio David, “Cons”, es un joven vasco de Mundaka que no ha llegado a los 30, algo ingenuo, criado por una madre soltera y dos tías profesoras que le dieron una educación firme pero cariñosa, que se siente perdido y extraño en el sur. Estudió psicología, lo que unido a ese entorno rodeado de mujeres, le hace creer que conoce la complejidad del mundo femenino, por lo que no entiende cómo es incapaz de entender a la inspectora y la analiza constantemente, intentando traspasar la coraza en la que ella se escuda.

Diálogos ingeniosos entre ellos, un rechazo inicial, e incluso cierta tensión sexual no resuelta, hacen de estos personajes una pareja muy peculiar que aportan frescura e incluso un tono divertido a la novela, me gustaría volver a encontrármelos en un futuro y conocer más en profundidad aspectos de su pasado, en especial de Cons, del que solo tenemos certeras pinceladas de su infancia, pero sobre todo para ver cómo van evolucionando.

Ambientada en Grazalema, la novela está contada a través de un narrador en tercera persona, con un estilo sencillo, sin artilugios, pero sobrio, en un tono neutro y distante que a mí me ha desconcertado un poco, no sé si por el uso de oraciones largas y yuxtapuestas, plagadas de comas, que con sus pausas excesivas me produjeron una sensación extraña y un poco aséptica. También es verdad que una vez conocemos a los protagonistas y entramos en la dinámica de su relación, esto pasa a un segundo plano.

En definitiva, “La caricia de la bestia” es una novela policial diferente que parte de una premisa arriesgada pero que se desarrolla de forma coherente y lógica aportando datos interesantes y para mí desconocidos. Una novela que sin tener excesivo ritmo, se lee de forma fluida y amena gracias al carisma y a la dialéctica de su pareja protagonista. Unos personajes con lo que no me importaría volverme a encontrar en el futuro. 

martes, 21 de noviembre de 2017

"La Hermana Perla"

Después de leer los tres libros anteriores y conocer la historia de sus hermanas mayores, estaba deseando leer "La Hermana Perla", la historia de CeCe, y hoy por fin os cuento mis impresiones.  
Nº de páginas: 608 págs.
Encuadernación: Tapa dura
Editorial: PLAZA & JANES EDITORES
ISBN: 9788401018596
P.V.P 19.90


Lucinda Riley nació en Irlanda. En su juventud fue actriz de teatro, cine y televisión, y a los 24 años escribió su primer libro. Su novela "El secreto de la orquídea" se ha traducido en 34 idiomas y  se han vendido en todo el mundo más de siete millones de ejemplares. Ha tenido varios títulos en las listas de libros más vendidos de The New York Times y de Sunday Times.
Ahora está dedicada a su nueva serie, Las Siete Hermanas, siete libros que cuentan la historia de siete hermanas adoptadas desde diversas partes del mundo y basada en la mitología y en la famosa constelación de estrellas. Los derechos se han vendido para una serie de televisión a una productora de Hollywood. 

Sinopsis:

La hermana perlaes el cuarto volumen de la emocionante saga de Lucinda Riley «Las siete hermanas», una serie de novelas basada en la mitología griega y en la astrología que enamorará a sus lectoras.
Siete hermanas, siete destinos, un padre con un pasado misterioso...

CeCe D'Aplièse nunca ha encajado en ningún lugar. Tras la muerte de su padre, el misterioso multimillonario Pa Salt, que adoptó a las seis hermanas desde distintas partes del mundo, se encuentra en una encrucijada: ha dejado la escuela de arte y su hermana Star se distancia de ella para perseguir su sueño.
A la desesperada decide huir de Londres y descubrir su pasado. Las únicas pistas que tiene son una fotografía y el nombre de una mujer pionera que vivió en Australia hace un siglo.
De camino hacia Sidney hace parada en el único lugar donde se ha sentido ella misma: las playas de Krabi en Tailandia, donde conoce al misterioso Ace.
Cien años antes, Kitty McBride, hija de un reverendo de Edimburgo, viaja a Australia como dama de compañía de la acaudalada Sra. McCrombie. En Adelaida su destino se ve unido a la rica familia, incluidos los idénticos aunque muy diferentes gemelos, el impetuoso Drummond y el ambicioso Andrew, heredero de una fortuna en la industria de la perla.

Mis Impresiones:

Seis hermanas son adoptadas desde diferentes rincones del planeta por un multimillonario al que llaman cariñosamente “Pa Salt” y criadas en Atlantis, una mansión a orillas del lago Ginebra en Suiza. Su padre les puso los nombres de su constelación favorita de estrellas: “Las siete hermanas”, Las Pleyades de la mitología griega. Son seis, así que en teoría nos falta una hermana a la que Pa Salt no encontró, uno de los misterios que junto con el porqué de estas adopciones supongo se desvararán al final de la serie.

Tras la muerte repentina de su padre, cada una de las hermanas recibirá un sobre y unas coordenadas grabadas en una esfera armilar que les indican el punto exacto donde comenzaron sus historias para poder conocer sus orígenes.

Este libro es el cuarto de la serie, el que nos narra la historia de CeCe (Celeno) y aunque cada libro es independiente y gira en torno a la historia y orígenes de cada una de las hermanas, yo os recomiendo leerlas en orden para no descubrir algunas pinceladas sobre las hermanas anteriores, aunque también es justo decir que en este volumen apenas se hacen revelaciones importantes.

Cece se siente profundamente sola después de que Star haya decidido conocer sus orígenes y empezar una nueva vida. Hasta ahora su papel en la vida había consistido en proteger a su hermana a la que consideraba más vulnerable y ahora será ella quien decida dejar el espectacular apartamento de Londres a orillas del Támesis para buscar sus raíces. Los datos de la esfera armilar y la carta de su padre le guiarán hasta Australia y hacia Kitty Mercer, una mujer pionera en la pesca de perlas que vivió en Broome, en la costa Noroeste del país. Curiosamente, Australia es uno de los pocos rincones del mundo que se ha resistido a conocer, por ello, en un último arrebato de cobardía, decide pasar previamente por Tailandia y pasar la navidad en playa Railay, uno de los lugares donde más feliz ha sido. Allí conocerá a Ace, un hombre enigmático tan solo y perdido como ella, dos náufragos navegando a la deriva que se harán compañía para afrontar su futuro.

Siguiendo la estructura de los libros anteriores, nos encontramos un segundo hilo argumental que nos traslada 100 años atrás para conocer a Kitty Mercer, la hija mayor de un pastor protestante de Edimburgo que viajará a Adelaida como dama de compañía de una de las feligresas de su padre. Kitty acabará casándose y estableciéndose en el país y perteneciendo a una de las familias dedicadas a la extracción de perlas y uniendo su destino a los aborígenes de la isla.

Combinando un narrador en primera persona para el presente y uno en tercera para la historia del pasado, la autora vuelve a demostrar su buen oficio literario tejiendo una historia muy entretenida y fluida que une la curiosa vida de estas hermanas de nombres mitológicos con pinceladas de historia de diferentes puntos del planeta. Si en los libros anteriores nos habló de la construcción del Cristo Redentor de Brasil, la amante más famosa de Eduardo VII o de la figura más emblemática del panorama musical Noruego, en este libro nos acerca a la corriente pictórica aborigen australiana que tuvo su máximo exponente en la figura de Albert Namatjira, el aborigen más famoso de Australia y el primero en obtener los mismos derechos que los blancos.

Personajes ficticios y reales se dan la mano en esta historia en la que de nuevo son las mujeres del pasado, las que comienzan el legado de cada hermana, los personajes mejor perfilados y los que acaparan todo el protagonismo. En cuanto al presente, conoceremos mejor a CeCe, la más enigmática de las hermanas, entenderemos su personalidad, oculta tras su papel protector de Star, una forma de esconder su inseguridad ante la belleza y personalidades arrolladoras de sus hermanas, sus cualidades artísticas, sociales o ante su propia identidad.

Hasta ahora había comentado que no sabía muy bien con cuál de los libros de la serie quedarme, porque cada historia o personalidades de las hermanas eran muy diferentes, pero en cambio si debo decir, que en mi opinión, éste me ha parecido el más flojo de la serie. Soy consciente de que estamos ante el cuarto volumen y que todas las historias no pueden ser igual de intensas, e incluso creo que mantener el mismo nivel es complicado... pero la historia de CeCe, más allá de conocer mejor a la protagonista, no me ha trasmitido mucho, y su periplo por tierras tailandesas y su resolución me ha dejado indiferente. Y en cuanto al pasado, pues es una historia cuyo comienzo me atrapó por sus similitudes con un landscape, pero a la que le falta el desarrollo más profundo de este tipo de lecturas, al margen de que hay algunos giros efectistas que tampoco me han convencido.

Sin embargo CeCe y su historia es una pieza de la serie, en la que conocemos un poco mejor la interpretación de esta constelación que da nombre a las hermanas y la importancia que tuvo en algunas culturas, además de permitirnos conocer algunas curiosidades sobre el cultivo de las perlas australianas, la leyenda de la perla rosa o saber de esa corriente pictórica australiana para mí desconocida… lo que hace que al margen de mis sensaciones y gustos personales, sea una novela con aspectos interesantes, entretenida y de lectura muy fácil.

En definitiva, “La hermana perla” es el cuarto volumen de la serie “Las siete hermanas”, y en la que conocemos la historia de CeCe junto con curiosidades y personajes históricos como el pintor aborigen Albert Namatjira, una novela de ficción histórica que aúna romanticismo, mitología y una pizca de misterio que aun tardaremos en resolver. No es el mejor de la serie, pero es una pieza de la misma, y es por ello por la que también recomiendo leer.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...